lunes, 27 de febrero de 2017

5 de Febrero 2017, Puerto Pirámides, Chubut

Queríamos llevar nuestra propuesta a Puerto Pirámides. Para lograrlo tuvimos que hacer un trabajo de inteligencia previo, ya que nos encontramos con la fea sorpresa que para pasar por la ruta que conduce a la Península hay que pagar una entrada. Es una especie de privatización, para decirlo de alguna manera, pero no entraremos en detalles al respecto en este blog (sí en otro). 
El tema es que cuando llegamos a lugares como éste con propuestas como ésta , con cero presupuesto pero con la convicción del hacer, es necesario activar otras estrategias y abrir  la mente para resolver el problema sin que el objetivo se vea frustrado. Y lo logramos: con cero presupuesto y cero gasto estuvimos casi una semana generando actividades en Puerto Pirámides.Gracias a todos los que nos guiaron y ayudaron para que así suceda.

Abrimos la Biblioteca por la noche en un espacio cultural muy interesante llamado La Puerta, donde por lo general circulan bandas en actividades nocturnas. El espacio olía todavía a tabaco y otros rastros de la fiesta de la noche anterior cuando se pobló de voces y risas de chicos que nadaban entre los libros.
A los pocos días, la convocatoria fue en la playa a pleno sol.












11 de Enero del 2017, Playas Doradas, Sierra Grande

Llegamos a Playas Doradas dispuestos a abrir la Biblioteca como fuera. Logramos algún apoyo por parte del área de turismo del Municipio que agradeció la propuesta y facilitó lo necesario para que podamos realizar dos encuentros en este lugar.

Las playas suelen ofertar actividades deportivas pero hasta el momento no hemos visto opciones culturales más allá de la nuestra. Nos motiva ver la sorpresa de la gente y el apoyo, agradecimiento y buenos deseos de quienes se acercan.

La convocatoria esta vez estuvo a cargo de Bety, quien le puso color a la tarde y se ganó no pocos admiradores. No firmó autógrafos por falta de lapicera.








Hij@s que leen a los padres.

PAdres que leen a l@s hij@s






Niet@s que leen a la abuela.


 

AÑO 2017

7 de Enero 2017
La Conchilla, San Antonio Este, Río Negro.

Decidimos comenzar el año en el mismo lugar donde lo habíamos terminado. De modo que convocamos a un segundo encuentro en la misma playa que resultó tan agradable como el primero. Esta vez no lo hicimos en la puerta de nuestra casilla sino al abrigo del Parador amigo La Toscana. Aquí conocimos gente muy cálida, excelentes anfitriones que nos permitieron pasar con mucha paz y bienestar tantos  días maravillosos en esta playa. Gracias Gala, Vicky y Ángel!


Las imágenes hablan por sí mismas. Para quien no le pone corazón será más de lo mismo. Para nosotros es ver cómo, a través de distintos seres, la magia se repite con la misma fuerza y la misma alegría. Nunca es igual y siempre nos fascina.

Invitación frente al parador La Toscana






 



 



jueves, 9 de febrero de 2017

31 de diciembre 2016: LA Conchilla, San Antonio Este, Río Negro, Argentina

Despedimos el año 2016 abriendo las puertas de la Biblioteca en la playa.
La Conchilla es un tesoro por su belleza y aunque no es frecuentada por mucha gente, confiábamos que tendríamos niñas y niños lectores agradecidos con la propuesta y así fue.

Teníamos ya experiencia en la playa de modo que
sabíamos cómo movernos en ese contexto y además, debido a la cantidad de días que nos quedamos en este lugar nos sentíamos como en casa y, como en casa, convocamos.

 Pasamos una tarde hermosa en familia y decidimos repetir la experiencia el sábado siguiente: también abrimos el 7 de enero en la misma playa pero con otras familias que quisieron sumarse.








 



 

martes, 31 de enero de 2017

17 de Diciembre 2016, Bahía Blanca, BsAs, Argentina

Llegamos a Bahía Blanca buscando a Walterio y su club de fútbol infantil por recomendación de una amiga de Villa Ventana: el mejor modo de ir trazando el camino es el que va guiando y uniendo a la gente por el cariño.

Encontramos el club: en el Sixto Laspiur los niños ya estaban peloteando en la canchita de tierra esperando a Walter, que llegó al rato en su bicicleta.






Cuando Walter abrió las puertas de su santuario se nos abrió un mundo desconocido: el de la tipografía. Máquinas del 1800 en funcionamiento y todo un arte por descubrir. 





 En cada rincón de su taller un mensaje significativo iba marcando el pulso del espacio y funcionaba como un disparador que definía el color del territorio que estábamos pisando. Empecé encontrándolos al azar, terminé buscándolos ansiosa. 


En el Sixto no sólo se juega al fútbol, también hay espacio para la creación y la poesía, ya que los sábados se brinda un taller al que acuden los chicos del barrio, muchos de los que durante la semana van al Sixto a jugar al fútbol. Además, las máquinas son puestas a disposición del que quiera imprimir sus textos y han empezado a armar una Biblioteca. Esa combinación guarda en sí misma una poesía barrial que atrapa y enternece.

Compartimos entrenamientos y el sábado abrimos la
Biblioteca ambulante Tricletas en el patio del Sixto. Chicos y grandes se acercaron y pasamos momentos bellos que se prolongaron hasta la noche. 
Decidimos apoyar la iniciativa de la Biblioteca barrial en el Sixto compartiendo parte de nuestro material, de modo que tuvimos la alegría de hacer la segunda donación desde la Biblioteca infantil ambulante Tricletas.


Lema estampado en la puerta de entrada.
El Sixto tiene un lema que compartieron con nosotros haciéndonos parte: "Con nada hacemos un Mundo" y vaya si hacen Mundo en el Sixto! Más que Mundo, un Universo!




Una de las tantas máquinas de Walter.




Sus carteles, que hacen hablar los rincones:






Y la Biblioteca ambulante Tricletas abrió sus puertas en el Sixto Laspiur! gracias!!